Muchos se preguntan quiénes están detrás de La Cruda Verdad. Algunos imaginan una logia de conspiradores en un sótano oscuro de Corregidora; otros, un grupo de resentidos que no alcanzaron lugar en la nómina estatal. La realidad, como de costumbre, es mucho más decepcionante: somos simplemente ciudadanos con buena memoria y muy poca paciencia para los boletines oficiales.

Somos un grupo de entusiastas del desastre que decidió que la realidad era demasiado graciosa como para no documentarla.

Nuestros Principios (Sujetos a disponibilidad)

  • La Incredulidad como Método: No es que seamos pesimistas, es que ya hemos visto pasar a demasiados “salvadores” que terminaron siendo solo parientes con suerte.

  • La Verdad sin Adornar: En un estado donde todo se quiere pintar de color institucional, nosotros preferimos el color del concreto: gris, duro y difícil de ignorar.

  • Transparencia de Ventanilla: Reconocemos la existencia de la publicidad oficial porque, como decía Groucho, “el caballero no tiene por qué morir de hambre”. Eso sí, aceptamos el convenio, pero no el guion. El dinero sirve para pagar el servidor; nuestra opinión no está en el inventario.