
Huimilpan, en su enferma búsqueda de emular a Corregidora, el día de ayer, sacó a pasear por sus calles al “güey” del secretario de gobierno, que permitió que una horda de nativos impulsados por intereses no tan secretos, lo sacaran atado a desfilar por las calles de la infausta cabecera municipal, faltándole al respeto a la institución que representa. Lo que sí hay que apuntar para los traviesos que están detrás del movimiento, es que: “El que hoy es matancero, mañana puede ser res”

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