EL EFECTO DOMÍNGUEZ JR. Dicen los que saben que en política no hay vacíos, y el hueco que dejó el conflicto hídrico en El Marqués tiene nombre y apellido: Francisco Domínguez Jr. Con el camino libre y una posición que parece diseñada a medida, el heredero del “Pancho” asoma la cabeza con la bendición del viento a favor. Si el PAN buscaba renovación con linaje, el “junior” está calentando en la banda para entrar al juego grande.
EL ADIÓS DE CALZADA Mientras tanto, a Mario Calzada parece que se le acabó el agua en el tinaco. Su reelección pasó de ser una posibilidad remota a un chiste de mal gusto en los pasillos de poder. Entre la gestión del líquido y el desgaste natural, “ni de coña” —como dicen en el pueblo— se ve al priista repitiendo color. El Marqués ya no es tierra de calzadistas, es tierra de nuevas facturas.
EL RESPIRO DE “EL TINO” Quien camina con una sonrisa de oreja a oreja es Roberto “El Tino” Sosa. El exalcalde de Corregidora y Diputado Federal, que ya se sentía el “sacrificado” en la carnicería política de las cuotas y los acomodos, hoy respira aire puro. La carambola lo sacó de la línea de fuego y lo puso en una posición de espectador privilegiado (y muy vivo) para lo que sigue. ¡Vaya suerte la del Tino!
EL AGUJERO DE MORENA Pero no todo es miel sobre hojuelas. Al que le entró agua al bote —y mucha— es a Luis Humberto Fernández. El alfil de MORENA presumía un eje de flotación indestructible, pero este conflicto le abrió un boquete que ni con los programas sociales alcanza a tapar. Su discurso se quedó seco y su estrategia, frente a la realidad de El Marqués, parece estar haciendo agua por todos lados.



