PREDICAR EN EL DESIERTO… Y es que la posición del dirigente del PVEM queretano y legislador federal, Ricardo Astudillo, se pone cada día más color de hormiga. Por más que intente marcar línea advirtiendo que “si no hay medición, no hay coalición”, en la sede nacional del Partido Verde ni lo voltean a ver. Mientras en Quintana Roo festejan el empuje de Eugenio “Gino” Segura Vázquez, en el caso de Querétaro el enviado nacional a la mesa coaligada nomás aplica el “mutis” absoluto. En el diccionario de la política centralista, ese silencio se traduce de una sola forma: la plaza local no es prioridad para el tucán, y al líder estatal le está tocando hablar solo.




