LOS MOVIMIENTOS DE KURI
Mauricio Kuri movió piezas en su círculo cercano. De hecho fueron pocos: Jorge Maldonado deja la Secretaría Particular para entrar en la Jefatura de Gabinete, mientras que Mauricio Herbert deja dicha Jefatura para integrarse (nuevamente) como Secretario Particular. Para el caso de Maldonado, el gobernador justificó su movimiento bajo una idea que no suena menor: abrirle la puerta a nuevas generaciones. Y en política, cuando esa frase sale desde arriba, rara vez es solamente generacional.
Maldonado pasa de la Secretaría Particular a una posición con mayor exposición, coordinación y peso dentro del aparato estatal. Hasta hace poco no figuraba en el radar de quienes suelen hacer quinielas rumbo a 2027. Hoy, en cambio, empieza a aparecer en una silla desde la que se construyen relaciones, se acumula oficio y, sobre todo, se gana visibilidad.
¿Estamos viendo solamente un relevo administrativo? Puede ser. Pero también puede ser el inicio de la construcción de un perfil joven al que habrá que comenzar a seguir con más atención. Porque los espacios futuros no siempre se anuncian; a veces se preparan.
¿Plurinominal?
Nada más pregunto.
Y para el caso de Herbert es puede leerse como una decisión para proteger al Gobernador en la etapa final del sexenio. La propia explicación de Kuri fue bastante reveladora: dijo que pone nuevamente en sus manos su recurso más valioso, su tiempo. Es decir, Herbert regresa al control de agenda, accesos, prioridades y procesamiento cotidiano alrededor del gobernador.
EL PRECIO DEL AMOR
Han pasado ya prácticamente cuatro días desde que Santiago Nieto agradeció públicamente a Gilberto Herrera el apapacho que el “Doctor” le dio durante una entrevista con Astillero. ¿Y qué cree? El exrector todavía no encuentra un minutito para corresponderle. A lo mejor anda muy ocupado. O quizá volvió a torcerse una pata por querer jugarle al jovenzuelo. Como sea, el silencio ya empieza a decir bastante.
Porque una lectura sencilla es que el Borrego sigue encabronado por la designación de Nieto como candidato de Morena al Gobierno del Estado. Pero hay otra, más interesante: Gilberto ya empezó a jugar. El aislamiento, la ausencia y el mutis pueden ser también una forma bastante vieja —pero efectiva— de presionar para negociar espacios para su grupo. Se habla de distritos federales, alcaldías y diputaciones locales para varios de sus cachorros, esa fauna de imbañables que lo mismo sirve para organizar una manifestación que para prenderle fuego digital a medio Facebook.
Ahí es donde comienza la verdadera chamba para Santiago. La famosa operación cicatriz no consiste en tomarse la foto, darse un abrazo y repetir que “el movimiento está unido”. Consiste en repartir juego sin entregar la plaza. Y Gilberto, que podrá perder encuestas pero no olfato para negociar, parece dispuesto a vender caro cada centímetro de cariño.
Así que Nieto y el Ches tendrán que ser harto finos para coser esa herida. Porque, por ahora, una cosa está clara: el Borrego no está retirado.
Está cotizando.



