Por fin apareció. Después de cinco días de pedirlo formalmente a la presidenta de la Mesa Directiva, la diputada Adriana Meza, finalmente está circulando en chats y mesas de análisis el famoso acuse de recepción en la oficialía de partes del Congreso Queretano, de las nuevas observaciones del Ejecutivo al Derecho a la Identidad de las personas Trans y no binarias.
Acuse del 22 de septiembre de 2026, estampado sobre el documento firmado por el Gobernador Mauricio Kuri y por su Secretario de Gobierno Eric Gudiño. Un documento largo. Un documento que ya no aporta nada sustantivo, porque el mensaje real no son las observaciones sino poner el freno de mano desde la más rancia ideología antiderechos, a permitir el libre desarrollo de la personalidad de la población trans y no binaria del Estado de Querétaro.
No estamos frente a un proceso legislativo más. Estamos frente a un acto de odio.
Lo digo con todas sus letras, porque ya basta de eufemismos. Cuando un Poder Ejecutivo veta dos veces el mismo derecho humano, cuando bloquea dos veces el derecho a la identidad de las personas trans y no binarias, ya no estamos hablando de técnica legislativa. Estamos hablando de una posición ideológica antiderechos. De una instrucción desde lo más alto del poder queretano para negarle derechos a una población que existe, que resiste y que aporta.
La LXI Legislatura aprobó este derecho dos veces. Dos veces en Comisiones. Dos veces por mayoría en el Pleno. Primero el dictamen original y luego el dictamen alternativo que había incorporado todas las observaciones que el propio Ejecutivo había pedido. ¿Para qué sirve entonces un Poder Legislativo si al final un poder fáctico lo puede anular todo?
Esa es la primera pregunta que nos deja esta Cuádruple Hélice.
Primera hélice: Academia. ¿Dónde están las universidades que forman abogadas y abogados en derechos humanos? Si se permite vetar el derecho a la identidad, ¿qué sigue? ¿Los derechos de las mujeres? ¿Los de niñas, niños y adolescentes? ¿Los de las personas mayores? ¿Los de las personas con discapacidad? ¿Los conquistados por las y los trabajadores? Cuando se abre la puerta a negar un derecho por estigmas y prejuicios, se abre la puerta para negarlos todos. Es un precedente gravísimo.
Segunda hélice: Gobierno. Ayer, en entrevista, Alejandro Olvera me decía algo que me cimbró: “Se está gobernando desde las sotanas”. Y yo me pregunto: ¿Desde qué sotanas? Desde las del siglo XIX seguramente. Porque los últimos dos Papas, Francisco y ahora León XIV, han sido claros y abiertos. Han reconocido que existe población católica LGBTIQ+. Han permitido incluso la bendición pastoral a parejas del mismo sexo. Entonces, ¿de qué sotanas estamos hablando? De unas que ni siquiera la propia Iglesia católica actual reconoce. De unas que usan la fe como pretexto para el poder.
Tercera hélice: Iniciativa Privada. En la calle, en los barrios, en las empresas, las juventudes queretanse no discriminan a las personas trans y no binarias como lo hace el poder. En la calle son familia. Son amiguis. Son empleadas y empleados. Son compañeras y compañeros de trabajo. Son las personas que te atienden en el café, que te cortan el pelo, que cuidan a tus madres y padres enfermos y pasean a tus mascotas. La calle no odia. En la calle se convive.
Cuarta hélice: Ciudadanía de a pie. Entonces, ¿por qué una minoría enquistada en la estratósfera del poder queretano se arroga el derecho de hablar incluso por el Legislativo? ¿Por qué esa minoría que no pisa banqueta, que no va en camión, que no convive con la diversidad, decide sobre la vida de los demás?
El divorcio es total. Total y absoluto entre la calle y la cúpula.
Lo que pasó con el acuse del 22 de septiembre no es un trámite. Es la radiografía de un régimen que le tiene miedo a la Igualdad. Que prefiere violar la Constitución y los tratados internacionales antes que reconocer que las personas trans y no binarias existen y tienen derecho a un acta que diga quiénes son y que pueda ser tramitada en un registro civil cercano.
Por eso hoy no estamos hablando de discriminación, sino de Odio. La discriminación es un acto a veces por ignorancia. Esto es odio. Odio estructurado. Odio institucional. Odio firmado y sellado.
Algo se está cocinando desde Querétaro. Y no es bueno. Si hoy se vetan dos veces los derechos de la población trans y no binaria, mañana puede ser cualquier otro derecho. Por eso hoy todas las personas somos trans. Todas las personas que creemos en los derechos humanos tenemos que salir a defender este derecho.
No podemos permitir más abusos de poder. No podemos permitir que el Poder Ejecutivo legisle a través del veto. No podemos permitir que el odio se disfrace de observaciones ad infinitum.
La historia va a juzgar este momento. Y va a recordar quién estuvo del lado de la calle y quién del lado del Odio.
Dos preguntas que las dejo aquí para usted, queretana, queretano, queretane que me lee: ¿Va a permitir que esto pase? ¿Quién sigue?





