CONFIANZA Y TEMOR EN LAS DIPUTACIONES LOCALES
Día con día comienzan a filtrarse nombres de quienes podrían jugar por las diputaciones locales del PAN y Morena. Y esas listas dicen mucho más de lo que parece: revelan dónde hay confianza de sobra y dónde ya se siente el miedo.
Porque cuando un partido cree que tiene un distrito planchado, puede mandar prácticamente a quien quiera. Ahí está el VIII, territorio del Tata Zapata, que se plancha más fácil que camisa de poliéster. Distrito de piloto automático, pues. Pero cuando la cosa aprieta, la lógica cambia. Ahí ya no se experimenta.
Craso ejemplo: el distrito VII. Los azules, al parecer, ya no quieren volver a apostar por la bandera whitexican-Correa y estarían volteando hacia alguien con más callo en el “modo barrio” que exige Santa Rosa Jáuregui. El nombre que comienza a sonar es Chava Martínez, a quien sacaron de las oficinas centrales de la CEA para mandarlo a administrar Santa Rosa y tratar de contener el crecimiento de Morena en una zona donde el gobierno capitalino perdió presencia y los mercaditos de Juriquilla dejaron huecos suficientes para que cualquier hijo de vecino —Ulises Gómez incluido— pudiera empezar a echar raíces.
Por eso el eventual relevo no sería casualidad. Sería síntoma. Cuando cambias de perfil no siempre es porque quieres renovar.
A veces es porque ya viste venir el madrazo.
HABLANDO DEL DISTRITO VII ALTERNO
Colectivos de movilidad siguen a la espera de la homologación de la normal local con la federal en lo que se refiere, justamente, a movilidad y seguridad vial.
Las razones para la negativa del legislador responsable no quedan claras, y el argumento principal radica en supuestas 266 observaciones a la propuesta que hizo Arturo Maximiliano. Dicen los que saben que esas magnánimas observaciones casi estriban en corregir comas, puntos y acentos.
¿Pues no para eso está una oficina de redacción y estilo? Cuando hay voluntad política, los tecnicismos se resuelven. Cuando no la hay, hasta una coma se convierte en muro de contención. Con mayor razón se entiende que quieran suplir la bala en el distrito VII. Las sonrisas de cocodrilo ya no convencen.




