CHEMA, RECETA NORTEÑA RANCIA
Mucho ha corrido el rumor de que Santiago Nieto Castillo, ungido de Morena rumbo al Gobierno del Estado, vería con “buenos” ojos a José María Tapia Franco, aquel tapabaches electoral de 2024. A lo mejor don Santiago andaba ocupado y no alcanzó a seguir con detenimiento la memorable campaña de Chema, pero valdría la pena recordarle un pequeño detalle: aquella receta norteña nomás no le gustó al paladar queretano. El resultado fueron cerca de 50 mil votos de diferencia frente al entonces joven Felipe Macías.
Porque aquello de hacerse el rijoso, romper playeras en la Alameda, ponerse gritón y venderse como el gran “entrón” quizá funcione donde la política todavía se cocina a sombrerazos. Aquí provocó indigestión. El electorado queretano ya probó ese platillo y lo regresó a la cocina. Entonces, ¿para qué desempolvar un perfil que ya ocupa espacio en el cuarto de los tiliches? A menos, claro, que don Santi esté pensando que desde El Campanario también pueden ayudar con la cuenta. Quién sabe.
Lo curioso es que Morena tiene perfiles que sí han probado algo mucho más importante que la estridencia: ganar elecciones. Ahí están, por ejemplo, un par de jóvenes legisladoras que conocen la calle, saben construir estructura, entienden la estrategia territorial y, detalle nada menor, ya conocen el sabor del triunfo en las urnas.
Todavía es temprano para definir acompañamientos. Pero si Santiago realmente pretende ensanchar su proyecto, debería revisar bien el menú. Porque las recetas norteñas recalentadas ya demostraron que en Querétaro salen demasiado saladas, bastante amargas… y electoralmente indigestas.



