SI YA SABEN CÓMO ERA…
Últimamente se ha venido ventilando en medios el conflicto entre la dirigente estatal del Partido del Trabajo, Valeria Flores, y una legisladora local que, creeeeo, todavía milita en ese partido. El pleito podrá ser interno, pero termina salpicando a toda la autollamada Cuarta Transformación, porque deja al descubierto que debajo del discurso de unidad también hay pus.
La historia no empezó ayer. Apenas arrancó la Legislatura, la hoy protagonista ya repartía patadas por debajo de la mesa contra la diputada morenista Andrea Tovar Saavedra. El pecado de Tovar fue ejercer un liderazgo que pesó durante su paso por la Mesa Directiva y, además, dejar entrever sus aspiraciones rumbo a la capital queretana. Eso nunca cayó bien.
Hoy las patadas ya no son debajo de la mesa. Son de frente y contra la propia dirigencia petista. El conflicto escaló tanto que, cuentan los enterados, ya comenzaron a extenderle la alfombra roja… pero directo a la puerta de salida.
En fin. Si ya sabían cómo era… ¿pa’ qué la invitaron?



